Cruzando vías…

Buenas noches pasajeros:

Este es mi primer mensaje en el blog que acabamos de estrenar. El mensaje de introducción ya explicaba más o menos lo complicado de nuestro encuentro.

Hoy quería hablaros de un tema recurrente en mis anteriores blogs, aunque la metáfora cambiará un poco, en otra ocasión hablé de “la pastilla azul o la roja” en clara referencia a la película Matrix, esta vez utilizaré la metáfora que hemos tomado para el título de nuestro blog para exponer mi punto de vista sobre esta dicotomía.

La vida son decisiones, tomamos varias, muchas cada día. Sin embargo sólo cuando nos salimos de la vía que racionalmente estipulamos nos encontramos con caminos que merece la pena recordar.

He tomado muchos trenes, saltado muchas vías y me he arrepentido de los destinos a los que me han llevado en multitud de ocasiones. Sin embargo, en noches como esta, con tiempo para pensar y dar vueltas en la cama, resulta que, aunque me llevaron a lugares dolorosos a los que nunca quise ir, jamás podré arrepentirme de los viajes que hice, de todo lo que vi por la ventana, de la compañía con la que descubrí esos lugares e incluso del traqueteo intenso de las malogradas y ruinosas vías, que más temprano que tarde acabaron llevándome a un sinfín de desfiladeros y arrabales peligrosos.

Vuelvo a estar en una estación del sur, desde la que siempre comienzo mis rutas y a la que siempre vuelvo cuando mi mochila se vacía y pierdo el norte.  Miro con nostalgia las vías que seguí durante tanto tiempo. En el ecuador del verano, con un calor intenso y casi llegados a la hora bruja. No sé, sinceramente, a donde me llevará el próximo vagón que coja, no tengo ni la más remota idea de a cuál de los treinta y dos rumbos de la rosa de los vientos me llevará mi nueva andadura. Por ahora me quedaré en la estación, viendo los trenes llegar y marcharse. Espero que os apetezca acompañarme un tiempo y que escojáis rutas que os llenen de aventuras, quizás, solo quizás me veáis a mi hacer lo mismo.

“Lo más difícil de aprender en la vida es saber qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar” William Russell.